Desde AECAUM acompañamos cada uno de estos eventos desde el rol estratégico que nos compete: la última milla. Somos quienes golpeamos la puerta y ponemos el paquete en manos del consumidor. Ese momento, que a simple vista parece el eslabón más simple de la cadena, es en realidad el más delicado: representa el único instante en que el comercio electrónico deja de ser una experiencia puramente digital para transformarse en algo físico, concreto y humano. Es, fundamentalmente, el segundo exacto en el que se gana o se pierde la confianza del cliente
Argentina atraviesa un escenario de consumo retraído. En este contexto, cada compra online constituye un acto de confianza genuino por parte de un usuario que elige apostar por el sistema. Una apuesta de tal magnitud merece ser correspondida con la misma seriedad con la que fue realizada. Por ello, estamos convencidos de que es el momento oportuno para hablar de construcción conjunta.
Con la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) compartimos un objetivo fundamental: impulsar el crecimiento sostenido del sector, consolidar la confianza de los ciudadanos en los canales digitales y garantizar que cada experiencia de compra sea satisfactoria de principio a fin. Esa coincidencia de fondo es la base sobre la cual queremos seguir trabajando, y existen ejes muy concretos para hacerlo.
Esta "memoria muscular" nos otorga una identidad única. Cuando una empresa logística argentina decide cruzar fronteras, lo hace con una ventaja estratégica invisible: ya ha sobrevivido al escenario más complejo. Estar preparados para lo imprevisto no es solo una táctica; es nuestra mayor fortaleza de exportación.
Uno de los desafíos prioritarios es la educación del consumidor. Hoy en día, al operar en una plataforma, el usuario raramente elige de forma consciente qué empresa entregará su paquete ; esa decisión suele delegarse a un algoritmo basado en criterios que el cliente no visualiza ni comprende. No se trata de juzgar esta lógica como correcta o incorrecta, ya que responde a la dinámica propia del sistema. Sin embargo, sostenemos que un consumidor informado es un usuario más satisfecho y fiel al canal online. Saber quién realiza la entrega, qué respaldo institucional posee ese operador y qué derechos lo asisten ante eventualidades no constituye una amenaza para las plataformas; por el contrario, es una oportunidad para robustecer la confianza de todo el mercado.
Existen, asimismo, problemáticas estructurales que exceden las capacidades de cualquier cámara de forma aislada. La regulación de los algoritmos en el comercio digital es un debate global que en Argentina aún permanece pendiente. No buscamos poner frenos a la tecnología, sino establecer reglas claras sobre el funcionamiento de los criterios de selección automática en mercados que impactan directamente sobre empresas y consumidores reales. Este debate corresponde a la esfera del Estado y las políticas públicas, y desde AECAUM continuaremos alzando la voz para asegurar su instalación en la agenda.
En la misma línea se sitúa la competencia desleal. Este no es un problema imputable a un actor en particular dentro del circuito formal, sino una realidad de mercado que perjudica a todos los que operamos dentro del marco de la ley: a las marcas participantes, a los operadores logísticos habilitados y, en última instancia, al propio consumidor, quien queda desprotegido frente a prestadores que carecen de respaldo para responder ante incidentes. Cada entrega fallida en manos de la informalidad no es solo un contratiempo logístico; es un golpe directo a la credibilidad de un sistema que demandó años de trabajo para ganarse la confianza del público argentino.
Por todo esto, el espíritu de este editorial no es de confrontación, sino una convocatoria abierta a la construcción. Una construcción que involucre a las cámaras sectoriales, a las plataformas, al Estado y a todos los actores que compartan nuestra visión: que el eCommerce local tiene un enorme potencial de desarrollo, pero que dicho crecimiento debe ser ordenado, inclusivo y sustentable.
Las empresas que representamos en AECAUM se esfuerzan diariamente por brindar un servicio de alta calidad, operar en estricta conformidad legal y mantener la rentabilidad bajo condiciones que no siempre son equitativas. Ese compromiso diario merece un ecosistema que plantee reglas de juego claras e iguales para todos. Y ese entorno, definitivamente, lo construimos entre todos.
